viernes, 6 de marzo de 2015

OBJETOS NAVALES



Los objetos navales tienen ese “no sé qué”  que los hace tremendamente atractivos para los coleccionistas. Un encanto que seguramente tiene que ver con el romanticismo asociado a la navegación, sobre todo, a la navegación en épocas pasadas.
Aquí encontrarás algunos de los objetos que más se mueven dentro del mundo del coleccionismo.




Brújula o compas?

Vamos a ver, por lo que yo sé, el aparato móvil, es decir, el que llevas en la mano, en el bolsillo… para seguir una dirección “sin perder el norte” , eso es una brújula, el aparato instalado en un lugar fijo, como puede ser el puente de mando de un barco, eso, es un compas
Parece ser que fueron los chinos los que, ya desde el s.I, usaban lo que podríamos considerar  la primera noción de los aparatos, que conocemos actualmente y que por aquel entonces no era más que una esquirla de hierro imantada, que flotaba dentro de una pajita en un recipiente con agua.  Claro que en cuanto se vio la importancia del invento en la navegación se extendió su uso rápidamente.
Pero claro, no iba a ser siempre una esquirla de hierro “flotante” y se fue perfeccionando, pasando a ser una pequeña aguja y después ya se insertó una base circular con una serie de direcciones.
Aunque no sería hasta el s.XVI que los franceses introdujeron unas arandelas y pivotes que podían mantener la brújula, en este caso casi ya más compas, en horizontal sin que se viera afectada por los movimientos del barco. A partir de ahí, evoluciones pocas, salvo que se instaló el compás en una especie de armario cilíndrico que lleva imanes en su interior, la bitácora, y además tuvieron que incorporar dos bolas de hierro dulce a los lados de la bitácora para estabilizar el magnetismo del barco y proteger el compás más cuando los cascos de los barcos pasaron a ser de metal en lugar de madera.
Los compases por su diseño y encanto, son unas de las antigüedades navales más demandadas y en el caso de las brújulas su tamaño, además de los precios, las hacen bastante asequibles. 


 Resultado de imagen de OLD COMPASS



Bitácora

Ya he comentado que la bitácora es el “mueble” donde va colocado el compás, es una especie de armario que tiene la altura suficiente para que el timonel del barco lo consultara con facilidad.
El formato de la bitácora era el mismo para todas pero el exterior podía ir más o menos adornado o historiado lo que también dependía de la importancia que tenía el barco en el que iba colocada, lo que solía coincidir con la importancia del armador o empresa propietaria. En ocasiones podían adornarse con incrustaciones de nácar.





Instrumentos de medición

El astrolabio

Parece que en la civilización griega ya se conocía el uso del astrolabio pero se perdió ese uso y fueron los árabes quienes lo reintrodujeron siglos más tarde.
Se trataba básicamente de un anillo metálico circular marcado en grados y que llevaba en su centro un índice móvil., una regla móvil. Esta regla era diagonal y se movía de arriba abajo hasta que se alineaban el sol y el horizonte.
El astrolabio como antigüedad tiene que mencionarse pero si hablamos de coleccionar hay que decir que los pocos que hay están en museos o en importantes colecciones privadas, en su mayoría datan del s.XVII.






El cuadrante

El cuadrante debe su nombre a que es un instrumento triangular que equivale a un cuarto de circunferencia. La base del triángulo que en realidad es un arco, está graduada y en uno de los lados hay dos digamos “mirillas” que se han de situar buscando el astro a partir del cual obtendremos la lectura de la posición que se mide con una plomada que cuelga desde el vértice del triángulo a veces se usaban de un tamaño que hacía que lo tuvieran que usar entre dos personas una que sostenía y otra que hacía la lectura. La mayoría de estos instrumentos estaban hechos de madera de palo santo con una escala grabada en madera de boj aunque se pueden dar en muy contadas ocasiones en madera de peral y hasta en marfil. Es posible encontrar alguno en el mercado que por lo general datará de los s. XVI – XVII



La vara de Jakob

Es otro de los instrumentos a mencionar pero muy difícil de encontrar como elemento de colección, fue el instrumento sucesor del astrolabio y media el ángulo de elevación de los astros, se trataba de una vara principal sobre la que cruzaba otra vara más pequeña quien lo usaba, miraba desde el extremo de la vara principal colocado en la mejilla y movía la pequeña que la cruzaba hasta que la parte inferior coincidía con el horizonte y la superior con el astro sobre el que se medía. Esto representaba una desventaja porque había que mirar directamente al astro lo que en algunos casos era imposible y en otros, peligroso como mirar directamente al sol.






Octante y Sextante

Una nueva concepción de instrumentos hizo su aparición a mediados del s, XVII e incorporaban las novedosas ideas de las leyes de la reflexión. Con ellos se podían medir ángulos de 90º su forma triangular tenía un ángulo de 45º lo que abarcaba un cuarto de circunferencia. Era más preciso que los instrumentos anteriores y de más fácil manejo lo que hizo que fueran producidos comercialmente. Los primeros se hicieron de latón, eran pesados y  dificultaba su manejo la gran resistencia que ofrecían al viento, así que pronto se empezaron a aligerar con la fabricación en madera y radios de latón,

Los octantes y los sextantes coexistieron en el tiempo y la mayor diferencia radica en que el sextante lleva un nonio (suena rarísimo pero no es más que una pieza que se pone sobre una regla para apreciar se un modo más preciso las fracciones de las divisiones. Este nonio hizo a los sextantes más precisos y además se pudieron hacer instrumentos más pequeños.

El sextante se ha convertido en uno de los instrumentos más populares a la hora de coleccionar instrumentos navales. Tienen más valor si se acompañan de su caja de madera y como siempre, hay que tener en cuenta el estado de las piezas.








El cronómetro

Los instrumentos que he mencionado hasta ahora medían la latitud ahora hablaré de la longitud, es decir, la distancia hacia el este o el oeste desde el meridiano 0 o meridiano de Greenwich.

En un principio la longitud se medía con relojes de arena lo que no resultaba muy preciso aunque los relojes que se usaron después tampoco lo mejoraron mucho ya que eran susceptibles a los cambios de temperatura y el movimiento del barco. Pero entonces se desarrolló el cronómetro marino capaz de mantener la hora exacta en todo tipo de condiciones. Estamos a mediados del s. XVIII. El mecanismo iba en un recipiente, por así llamarlo, de latón con una caja exterior de madera de caoba coromandel o palo de rosa con cantoneras reforzadas en latón. Solía llevar una esfera más pequeña debajo del 12  y otra sobre el 6 una indicaba los segundos y la otra se sabía cuándo había que dar cuerda.





Otros instrumentos de navegación


Cartas náuticas

Estos “mapas de los mares y océanos” son unos de los objetos más decorativos una vez enmarcados. Son en realidad documentos oficiales que se deben llevar a bordo obligatoriamente. Se actualizan y corrigen pero las fechas de corrección aparecen en la misma carta, por lo que para datar una carta hay que mirar la última fecha de actualización que aparece en ellas

Un instrumento indispensable a la hora de trabajar con las cartas náuticas es el compás de puntas, muy comunes en el mercado de antigüedades, también reglas o transportadores de ángulos.







El telégrafo marino

El telégrafo marino era un aparato de comunicación entre el puente y la sala de máquinas, Para ello el telégrafo “principal” por decirlo de alguna manera estaba instalado en el puente y una réplica más pequeña iba instalada en la sala de máquinas. Con el telégrafo se decía a la sala de máquinas la velocidad requerida en cada momento. Se trata de una esfera tipo reloj colocada en una base con una palanca que indica según donde se coloque la orden que el capitán quiere transmitir y que se replica en el aparato igual pero más pequeño colocado en la sala de máquinas.



En la esfera se puede leer en distintas posiciones:

Avante toda / Full ahead

Avante media / Half ahead

Avante poca / Slow ahead

Avante muy poca / Dead slow ahead

Atención / Stand by

Para / Stop

Atrás muy poca / Dead slow astern

Atrás poca / Slow astern

Atrás media / Half astern

Atrás toda / Full astern


Su uso comprendió entre el S XIX hasta 1950 y se trataba básicamente de que cuando el piloto quería cambiar la velocidad movía la palanca o el brazo del telégrafo a la posición correspondiente en el dial o esfera lo que hacía sonar una alarma en la sala de máquinas y una pequeña palanquita, en los primeros modelos mecánicos, o una  luz de posición en los modelos más tardíos, se movía (en el caso de la palanquita) o se encendía  (en el caso de los eléctricos) en el telégrafo de la máquina en la posición correspondiente, entonces el de máquinas movía su propia palanca a la posición de la luz o palanquita y otra luz se encendía en el telégrafo del puente ( o a su vez se movía la palanquita) para hacer saber que la orden había sido oída y entendida.  Para una orden urgente la palanca se movía varias veces para que la alarma sonara más veces y la sala de máquinas se diera por enterada a la máxima celeridad lo que podía ser un problema con el ruido mismo del motor


 




Otros objetos coleccionables pueden ser los timones, las hélices o en su caso, artes antiguas de pesca. En general todo lo relacionado con la mar y la navegación son objetos muy codiciados no sólo por coleccionistas si no también por interioristas y diseñadores por el gran juego que dan en el ámbito de la decoración.


 


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